MalaMusic | La pequeña caja de música

jueves, 18 de diciembre de 2008

Quique González

Uno de los más grandes cantautores del rock español, si te gústa éste tipo de música, no déberías dejarlo pasar sin más. Sus letras cuentan historias que llegan a alguna parte en la que te hace sentir.

Quique González creció en Madrid y, tras acabar sus estudios y realizar diversos trabajos en Mallorca (como animador turístico en un hotel) y Londres (en un McDonald’s), decidió intentar dedicarse a su pasión, la música. Regresó a Madrid y buscó un profesor de guitarra. Así entró en contacto con Carlos Raya, quien se convertiría en su productor y colaborador más habitual.

Comenzó a actuar en pequeños locales de Madrid. En uno de ellos, El rincón del arte nuevo, solía compartir escenario con Enrique Urquijo. Quique compuso para él la canción «Aunque tú no lo sepas», que apareció en el segundo disco de Enrique Urquijo y los Problemas, Desde que no nos vemos (1998) y que interpretaron juntos en el programa Séptimo de Caballería de TVE1 el 7 de diciembre de 1998. La canción está inspirada en un poema de Luis García Montero con el mismo título.

La primera grabación publicada de Quique González son dos canciones dentro del disco colectivo Cantautores, la nueva generación, «Romeo y Julieta» y «Ardiendo a un clavo».

Tras fichar con la discográfica Polygram, en 1998 se publica Personal. El disco, producido por Carlos Raya, contiene once canciones en las que domina el sonido de la guitarra. Los textos mezclan recuerdos de la juventud («Y los conserjes de noche», «Cuando éramos reyes»), reivindicaciones de su personalidad como músico («Personal», «Músico de guardia», «De tanto que lo intenté») y canciones de amor («Se nos iba la vida», «Con vistas al mar», «Fito», esta última dedicada a Fito Páez). El disco no tiene gran repercusión comercial y el músico se queda sin compañía de discos.

Las canciones que escribe entre 1998 y 2001 son grabadas por Carlos Raya y José Nortes en casa de Carlos de forma artesanal. Presentan esas maquetas a Polygram, que está en proceso de fusión con Universal. La compañía decide contratarle de nuevo y, en lugar de realizar una nueva grabación en estudio, edita las maquetas con unos leves retoques. El resultado sería el disco Salitre 48, publicado el 21 de mayo de 2001, que contiene 16 canciones. La producción, con un formato más bien acústico y alejado del rock de Personal resalta la vertiente más intimista de Quique en canciones como «Salitre», «La ciudad del viento», «Rompeolas», «Bajo la lluvia», «De haberlo sabido» o «Permiso para aterrizar». Sin embargo, otras canciones como «39 grados», «Perdone agente» o «Jukebox» conservan el espíritu rockero de ‘Personal.

La nueva compañía surgida de la fusión entre Polygram y Universal decide prescindir de varios artistas, entre ellos Quique. Sin embargo, tras nuevos cambios en Universal, Quique vuelve a ser contratatado. Para el tercer disco, «Pájaros mojados» (21 de octubre de 2002), se busca una producción más elaborada, introduciendo por primera vez una sección de vientos y otorgando protagonismo al piano, que corre a cargo de Basilio Martí, colaborador habitual de Antonio Vega, con quien también está colaborando Carlos Raya.

Tras nuevos problemas con Universal, Quique decide pedir la carta de libertad y comenzar una nueva etapa.

En 2003, con las listas de ventas de discos dominadas por Operación Triunfo y las discográficas hablando de crisis musical, Quique publica en su página web una carta titulada como un recopilatorio de Charles Bukowski, Peleando a la contra. En ella detalla las razones por las que ha decidido seguir un camino propio, a modo de artesano, alejado de las compañías discográficas tradicionales que tratan la música como un producto de consumo más. Con el mismo título de la carta emprende una serie de actuaciones por locales de pequeño aforo en las que actúa en solitario, con la guitarra acústica, el piano y la armónica.

Los conciertos tienen un carácter muy intimista y logran una gran comunicación con el público. Cada uno es distinto: Quique le pide al público que escoja las canciones y cada noche toca unas distintas, que pueden pertenecer a cualquiera de sus discos anteriores o ser incluso inéditas, muchas veces presentando las canciones al poco de componerlas. Muchos de las canciones que compone mientras dura la gira serán incluidas en su siguiente disco, exceptuando algunas que se mantienen inéditas, como la canción que toma el título del nombre de la propia gira: «Peleando a la contra».

En la página web se cuelgan algunas actuaciones en Mp3, tanto de la etapa anterior (un concierto en Aqualung con toda la banda) como de esta (un concierto en Córdoba). También se publican a través de este medio dos canciones pertenecientes a un concierto en la sala madrileña Galileo, lugar en el que toca casi todos los meses contando con distintos colaboradores.

Kamikazes enamorados (octubre de 2003), el primer disco de esta nueva etapa, sale en una discográfica creada al efecto por Quique González llamada Varsovia!!! Records. El disco intenta recoger la inspiración de la gira y es, por lo tanto, intimista y parco en instrumentaciones: no hay baterías, bajos ni guitarras eléctricas, y los instrumentos principales son las guitarras acústicas y los pianos (algunos interpretados por el propio Quique González), destacando también la guitarra slide de Carlos Raya.

Las canciones de Kamikazes enamorados -exceptuando dos temas instrumentales compuestos por Carlos Raya- fueron compuestas durante la gira. Cuenta con la colaboración de Rebeca Jiménez –que se ha convertido en su novia en medio de la gira- en la voz de «Calles de Madrid», Pancho Varona en los coros de «Piedras y flores» y «Te lo dije», y el violín de Eduardo Ortega en «Palomas en la Quinta». A pesar de no sonar en las radios comerciales, el disco tiene unas ventas similares a los discos publicados por Universal.

La gira de presentación de Kamikazes enamorados se realizó en teatros y locales de pequeño aforo, a veces con Quique en solitario, otras veces acompañado por Carlos Raya, Eduardo Ortega y Rebeca Jiménez.

Tras un período de descanso que incluye una mudanza a Cantabria con Rebeca, se publica La noche americana (2005), la segunda referencia de Varsovia!!! Records. La grabación se realiza en sólo once días, con la banda tocando en directo y algunos retoques posteriores. Vuelven las guitarras eléctricas, pero el sonido es mucho más crudo que en Personal. Aunque la producción corre a cargo de Carlos Raya y José Nortes -como es habitual-, la masterización es realizada en Nashville por Richard Dodd, quien ha trabajado para Tom Petty, Johnny Cash o George Harrison.

Parte de las canciones incluidas proceden del proyecto desistido de publicar un disco conceptual alrededor de la figura de un boxeador llamado Kid Chocolate. En «Se equivocaban contigo» cuenta con la colaboración de Pancho Varona y en «Me agarraste» con la voz de Jorge Drexler. El vídeo del primer single, «Vidas cruzadas», es dirigido por David Serrano.

Para presentar el disco se organiza una gira con banda. Por primera vez no participa Carlos Raya, que está ocupado con M-Clan, y es sustituido a la guitarra por David Gwynn. Los conciertos se realizan en locales de aforo superior a otras ocasiones.

El final de esta etapa coincide con la participación de Quique González en Laboratorio Ñ, un proyecto conjunto con Iván Ferreiro y Xoel López que lo lleva a tierras argentinas durante tres semanas de noviembre de 2005.

A principios de 2006, cansado de realizar las tareas ajenas al trabajo de músico que tenía que desempeñar con su compañía Varsovia!!! Records, Quique decide fichar por la multinacional Dro Atlantic. La firma del contrato se ve reflejada en la edición de Ajuste de cuentas, un CD/DVD acústico recopilatorio con gran parte de sus mejores canciones, además de cuatro nuevas, grabado con colaboradores de lujo como Iván Ferreiro, Enrique Bunbury, Jorge Drexler o Miguel Ríos. Este CD/DVD recoge la actuación que ofreció en Madrid el pasado 2 de febrero de 2006.

· Quique González - La ciudad del viento ·


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Siguenos en Facebook